Un proyecto de Lena Moon y Pere Montiel
Lena Moon, modelo
A Elena le sorprendían las conversaciones centradas en la discapacidad, ya que ella quería hablar de lo que le era propio por la edad, y no de operaciones y cicatrices.
Las sesiones TFCD, Time for CD (de cuando las fotos de una sesión se entregaban en un CD) ponen en contacto a modelos, maquilladoras y maquilladores, estilistas y fotógrafos que intercambian su tiempo y trabajo en un proyecto para ampliar su dossier.
Investigando este mundo de la fotografía de retrato, descubrí una modelo que en su book, en las redes, tenía algunos trabajos de tipo erótico y de moda. Además, era una persona con diversidad funcional que mostraba su cuerpo de forma natural. Su trabajo ponía en valor que las personas con diversidad funcional tienen sexualidad y que pueden mostrarse atractivas.
Lena Moon, este es su nombre artístico, había descubierto en el modelaje un medio para realizar un cambio vital, experimentando aquello que se siente mostrando el cuerpo y jugando con el deseo. Le propuse hacer un proyecto fotográfico que pusiera en primer plano su existencia como persona singular.
Sesión de fotos para Halloween. 2019.
Elena (Lena Moon), barcelonesa, tiene 34 años. Es modelo de fotografía y ha nacido con lo que se conoce como espina bífida. A pesar de esta adversidad, ha llevado una vida que ella califica de «normal». De pequeña, recuerda que ella hablaba de las series de dibujos animados que le gustaban, las típicas de su edad, pero lo que le interesaba a la gente era saber a cuántas operaciones había sido sometida. A Elena le sorprendían las conversaciones centradas en la discapacidad, ya que ella quería hablar de lo que le era propio por la edad, y no de operaciones y cicatrices. Las personas incorporamos múltiples identidades y no tiene por qué prevalecer para ellas la que las identifica con la discapacidad. Esto quiere decir que se puede tener más en común con el mismo grupo cultural o de género que con el de las personas con diversidad funcional. Afirma que «siempre puedes decir, ¡ay!, mira, tengo más barriga o puedes tener más complejos de cosas de estas, pero no por el hecho de ir en una silla de ruedas ni tener cicatrices». Elena se ha pasado media vida en hospitales y eso hizo que madurara antes. El dolor físico la ha marcado mucho, pero también el dolor emocional.
Lena Moon en su casa y en el trabajo donde trabajó durante unos años. 2020.
Un amigo le hizo llegar un vídeo de un debate televisivo que versaba sobre si una persona con diversidad funcional podía mostrarse de forma sensual y erótica o si, por el contrario, eso era una aberración. Este vídeo fue una fuente de inspiración para ella y creó la página «Erotismo y discapacidad sin límites» en Facebook y también el perfil de Instagram @lena_moon_official. Primero empezó con fotos hechas por ella misma, selfies. Decidió hacer cosas más serias con fotógrafos y encontró un grupo de TFCD en las redes sociales. Allí preguntó si había alguien interesado en hacer fotografía erótica con ella como modelo. Paralelamente al rechazo de ciertas compañeras, surgieron propuestas de fotógrafos. En poco tiempo triunfó.
La fotografía ha sido útil para sentirse ocupada y para que otras personas se identifiquen con ella. Le dan las gracias y la animan a seguir. Ahora hace cosas diferentes al erotismo y prioriza trabajar en buenas propuestas.
Lena Moon es una «rara avis» en el mundo de la imagen, donde la diversidad funcional resulta invisible para el objetivo de las cámaras, si no es para poner de relieve la actitud heroica de algún deportista o artista que, a pesar del hándicap funcional de su cuerpo, revela una gran virtud o espíritu de lucha. Son escasísimas las imágenes en TV, cine o publicidad si no es para resaltar estas actitudes heroicas, sin pensar en las inquietudes y necesidades de un colectivo que no es considerado por el capitalismo de interés comercial.
Diferentes momentos de la Feria del Manga, en Barcelona. Lena va del personaje Sailor Moon. 2019.


































